lunes, 10 de diciembre de 2007
Mañana de Domingo
El domingo es un día que, como cualquiera, pienso tiene dos partes: una agradable que es la mañana temprano, salir con mi perro a dar una vuelta, hacer hora hasta que abre el quiosco de prensa, comprar el país, ir hasta la tienda donde venden jeringos, comprar y volver a casa a ver si mis hijos y mi mujer se han levantado, desayunar todos juntos, tener una tertulia mientras lo hacemos y si ademas hace una mañana luminosa como hoy, es el colmo de la felicidad. Luego, a las dos de la tarde, ir a tomar una cerveza con amigos.Esta es la parte del domingo que sencillamente me encanta. La segunda parte del domingo, la desagradable, empieza a partir de las seis de la tarde cuando me empieza a entrar una desazón acordándome que tengo que trabajar y es que no lo he dicho, soy panadero y empiezo a trabajar a las 3 de la madrugada. Por esto es por lo que valoro tanto la mañana de los domingos.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
A mi también me gustan las mañanas de domingo. Me gusta levantarme y encontrarme jeringos en la cocina y a mis padres en el salón. Me gusta charlar con ellos mientras como los jeringos que casi siempre están frios porque no soy demasiado madrugadora. Y echo mucho de menos estos domingos cuando los paso en mi piso de estudiante. Para mi no solo el domingo tiene dos partes, sino que hay dos tipos de domingo.
Publicar un comentario